El
latín y Cervantes
Ciertos consejos que don Quijote da a Sancho Panza nos ilustran sobre la importancia de los neologismos en lengua castellana. Feliz 23 de abril.
Sé
templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni
cumple palabra. Ten en cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de erutar delante de nadie.
-Eso
de erutar no entiendo –dijo Sancho.
Y
don Quijote le dijo:
-Erutar, Sancho, quiere decir regoldar, y éste es uno de los más
torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy significativo; y
así, la gente curiosa se ha acogido al latín, y al regoldar dice erutar, y a
los regüeldos, erutaciones; y cuando algunos no entienden estos términos, importa
poco, que el uso los irá introduciendo con el tiempo, que con facilidad se
entiendan, y esto es enriquecer la lengua, sobre quien tiene poder el vulgo y
el uso.
-En
verdad, señor -dijo Sancho-, que uno de los consejos y avisos que pienso llevar
en la memoria ha de ser el de no regoldar,
porque lo suelo hacer muy a menudo.
-Erutar, Sancho, que no regoldar –dijo
don Quijote.
-Erutar, diré de aquí en adelante
respondió Sancho, y a fee que no se me olvide.
Don Quijote de la
Mancha, 2,43
